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Tres opiniones sobre la Marca Perú: Jorge Bruce, Fernando Vivas y Vanessa Vizcarra

Publicado: 2012-07-13

LIMA / soloparaviajeros.pe. El nuevo spot de la Marca Perú, dirigido esta vez  por Claudia Llosa, se presentó en Lima justamente el día que en Cajamarca se producían enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que dejaron como saldo trágico  la muerte de un poblador. Las opiniones a favor y en contra de la pieza publicitaria no se dejaron esperar. Nos imaginamos que en los próximos días los análisis serán menos pasionales y la calma nos permitirá apreciar los beneficios de este importante esfuerzo del Estado por establecer una marca reconocida en los exigentes mercados internacionales. Les presentamos los interesantes comentarios del sicoanalista Jorge Bruce, el crítico de TV Fernando Vivas y de la directora de teatro Vanessa Vizcarra.

El Perú y los perros / Jorge Bruce

Mario Vargas Llosa sabrá disculpar este parafraseo de su inolvidable novela, medio siglo después, cuya lectura aprovecho para recomendar a todos los jóvenes peruanos, a fin de que comprendan mejor las dificultades actuales de nuestra sociedad. Muchas de las lacras –autoritarismo, violencia, abuso, represión sexual– de ese texto siguen carcomiendo nuestra convivencia. Pero también han crecido los recursos –creatividad, imaginación, humor, solidaridad– que la misma novela despliega. No somos el mismo país de entonces, hemos mejorado y mucho, pero seguimos siendo un lugar complicado de vivir, de gobernar, de querer.

Una muestra de esto se puede observar en las reacciones ambivalentes al reciente video promocional de la Marca Perú, realizado por la talentosa cineasta Claudia Llosa. La idea es sugerente, el tono emotivo y la factura impecable. Sin embargo, pese a que son evidentes las razones publicitarias del documento, ha suscitado respuestas dispares por la asociación, me parece, con imágenes recientes de los conflictos en diversas zonas del Perú, en particular del departamento de Cajamarca. Lo cual se agrava por ser ese el lugar del traumático encuentro entre invasores españoles e incas, hace cinco siglos, y las inevitables connotaciones con el oro y el rescate.

Así, mientras uno se emociona con ese tópico nostálgico de “veinte años después” (recogido por Dumas o el tango), es asaltado por la imagen de ese policía en la plaza de Cajamarca, quien responde a una mujer que le pregunta por qué los tratan tan mal: “¡Porque son perros pues conchetumadre!”. Instantes antes había sido violentamente detenido Marco Arana por medio centenar de policías, repitiendo el execrable error cometido con el alcalde de Espinar. Si a eso se añaden los muertos en Celendín y Bambamarca, entonces se entiende que el emotivo video promocional caiga, a muchos peruanos, como pedrada en ojo tuerto.

Es obvio que está dirigido a extranjeros y que nadie pretende que, en un material publicitario, se incluyan tomas de enfrentamientos, balazos y muerte. De hecho yo no tengo ningún problema con ese spot. Mejor dicho, no si lo veo aislado del contexto actual. El asunto es que el estallido de situaciones enconadas, en donde el diálogo es una víctima esencial, nos divide internamente, tal como nos divide entre peruanos. Así, tenemos de un lado esas imágenes bellísimas de un Perú turístico, enfrentadas en nuestro fuero interno con ese otro Perú atravesado por fisuras históricas, en donde un policía trata a los ciudadanos como si fueran perros (chuscos, se entiende). El racismo es otro flagelo que no se ha ido.

Porque a eso alude el “agente del orden” cuando responde de esa manera: perros son los habitantes de categorías inferiores. Lo más triste es que ese mismo policía debe sentir que, ante los poderosos del país, él es un perro más. De modo que el odio con que trata y habla es un reflejo de ese desprecio del cual se siente víctima. De ahí que la formación de la Policía, tan descuidada, debería ser una prioridad. Pero ese es el quid de la cuestión: el Gobierno se demuestra desbordado e impotente ante la complejidad del desafío peruano, que incluye a algunos dirigentes exaltados.

Mientras la única manera en que responda sea la del Leoncio Prado de entonces, va a ser muy difícil que podamos ver trabajos como el de Claudia Llosa sin sentir que se está maquillando lo siniestro. Lo cual es injusto, como injusta es nuestra sociedad.

2032 odisea peruana / Fernando Vivas

Tres aclaraciones para ver el último spot de la marca Perú sin tirar el chullo al piso y jalarte las mechas: 1. El dejo español de la voz de la narración en off es exclusivamente para España. En otros mercados de habla hispana, se difundirá, me cuentan en Prom Perú, con una locución nacional que, como bien saben, suena más o menos neutral en la jungla fonética de los acentos. También habrá versiones en inglés, francés y otros idiomas. 2. El spot no se verá en tandas comerciales locales, será exclusivamente para difusión internacional. (La campaña Perú Nebraska, por el contrario, fue concebida para su difusión local, pues su objetivo era la sensibilización interna con la marca). 3. Claudia Llosa es solo la directora y ayudó a elegir locaciones, pero el guión es del equipo del español Leandro Raposo, de McCann, la agencia que ganó el concurso para realizar la campaña. Por eso, los actores  Alvaro Fau, Timothy Gibbs y Alice Brebet son de España y la escena en la oficina se grabó en Barcelona. Podemos ahorrarnos los análisis que busquen calzar esta odisea peruana 2032 en la cosmovisión de la teta asustada.

Confiueso que en los primeros segundos temí que todo se echara a perder porque el salto al 2032 obligaba a distraernos en la ambientación futurista. Pero el relato sale rápido del presente del yuppie y el Perú del 2012 invade sus recuerdos. De esa temporalidad trata el turismo: la planificación de viajes donde se producirán los pasajes que evocaremos en el futuro cuando hagamos el recuerdo de los mejores momentos de nuestra vida.

Se puede discutir si Lima figura poco o nada, si la imagen del mochilero apegado al turismo vivencial es excluyente para otro tipo de turistas son lastre en la espalda, si los peruanos con traje típico debieran aparecer algo más empoderados, si junto a Machu Picchu pudieron aparecer otros sitios vendibles, si todo pudo tener más brío y más brillo; pero el collage de paisajes y gentes calza bien en la figura de los veinte años atrás.

El spot apuesta a la diversidad e incide más en el paisaje natural y la cultura autóctona que en lo moderno. Esta es una opción realista e incuestionable, pues el Perú no es un destino de modernidad. También celebro que el turismo de aventura tenga poco espacio, apenas unos segundos con surfistas (qué pena que el televidente lejano no sepa que esas escenas son rutinarias a pocas cuadras de la zona hotelera limeña). Eso está muy bien, pues corrige esa idea idiota de que el turista por antonomasia es un loquito deportivo y no un observador cadencioso.

Ya tengo ganas de ver la secuela del Perú Nebraska grabada, adivino, en el pueblo italiano de Loreto.

Microvision de algunas cosas que vienen pasando.../ Vanessa Carranza

En los últimos días han venido sucediendo hechos de violencia, muerte y atropello a los derechos humanos a raíz del conflicto que existe en la sierra norte entre los pobladores y organismos de defensa de la ecología y la minera Yanacocha, el estado y las fuerzas armadas. El conflicto CONGA, un conflicto antiguo y complejo, y con implicaciones a muchos niveles; un conflicto que además, pone en evidencia la incoherencia de las políticas implementadas por el poder ejecutivo y expone claramente la dirección que mantiene el gobierno de Ollanta Humala y su gabinete. En Lima (y en otras partes) muy pocos somos capaces de entenderlo, porque usamos otro tipo de zapatos.

En paralelo se lanza un comercial dentro de la campaña "marca Perú" para publicitar el Perú como destino turístico en el extranjero; un spot de 3 minutos en el que un hombre español de 50 años recibe un vídeo grabado 20 años atrás por él mismo en un viaje por nuestro país, con el objetivo de hacerle (hacerse) recordar lo importante de valorar la vida y de paso re descubrir las experiencias ricas, intensas y variadas que vivió en ese viaje.

Primero- antes de ver el comercial- me dio cólera. Por supuesto que me da cólera que el gobierno (verdadero emisor de la campaña) sea capaz de decir "vengan a disfrutar del Perú señores extranjeros, señores peruanos, esperen unos siglos más, ya les tocará su turno", me da cólera y me resulta ridículo que en este momento estén pensando, e invirtiendo, en promocionar el turismo. El TURISMO! quizás la actividad que se ve más afectada por los niveles de conflicto social en los que estamos (Claro! vengan al Perú, traigan bloqueador solar, cámara de fotos y cremita para los golpes por si te agarra la policía sentado en una plaza y te muele a palos, total, estamos en estado de emergencia...). También me da cólera que haya tanta gente inteligente y creativa (y tantos recursos) dedicándose a diseñar una "marca Perú" en lugar de ayudar a la constitución de un "producto Perú", de una "identidad Perú", no para vender afuera (todavía) sino para apostar aquí dentro, una identidad tan compleja como la nuestra, en la que todos nos sintamos incluidos, ese es un mensaje urgente; y seguramente la base verdadera de la "marca" que luego le podremos ofrecer al mundo.

En fin, luego de todas estas cóleras, vi el comercial y por supuesto, solté mi lagrimón. Claro, para eso está diseñado, y me enorgullece decir que aun no he llegado a un nivel de cinismo que me impermeabilice completamente al efecto de algunos mensajes publicitarios (llorar con algunos comerciales es un signo de sensibilidad femenina- o de que te va a venir la regla).

Yo no soy publicista, ni socióloga y seguramente no tengo toda la información necesaria para hacer un análisis completo, ni del comercial en cuestión, ni menos aun de los conflictos sociales que atravesamos (desde hace ya varias décadas). Si tengo una ventaja frente a muchas personas, y se la debo a la clarividencia de mis padres. Conozco el Perú. No sé los nombres de los ríos ni recuerdo claramente que ciudad queda en que región, pero (con excepción de Iquitos) he viajado a todas las provincias de la costa sierra y selva. Viajaba con mi colegio y viajaba con mi familia, viajaba por tierra, en carro, viajé incluso durante una época en la que no se salia de Lima, por el peligro que significaba el conflicto armado en el resto del país. He escuchado a mis papas decir "Que maleados fuimos, como nos mandábamos a hacer esos viajes, y con los chicos" y yo se los agradezco intensamente (más que casi todo lo que me han dado en el transcurso de mi vida, que ha sido mucho), porque para mi, ahora, Cajamarca, y sus lagunas y sus montañas, y su gente, tiene un significado personal, vivido, experimentado. He comido su comida, he escuchado sus sonidos y he respirado su aire. Y así, Huaraz, y Piura, y Moquegua, y Madre de Dios....

Entonces mi idea de "Perú" no es Lima (solamente), no está marcada por un comercial publicitario (ni por un discurso político) y me despierta un patriotismo bien profundo (sin ingenuidades, porque todo lo verdaderamente bueno también tiene su "verdaderamente malo"), y mi idea de "Perú" me hace reconocer, primero y antes que nada, que mis "zapatos" no son los únicos. Que mi visión de progreso, futuro, patria o desarrollo; no es la única. Que el bienestar de mi país no es, solamente, mi bienestar, aquí en mi pequeño reducto de "barranquinadas y culturerias". Que hay tantísimo Perú por reconocer y validar. El núcleo de nuestra identidad posiblemente habite en nuestra diversidad, si es así, ¿Cómo vamos a sentirnos peruanos si no toleramos las diferencias?¿Si no valoramos las diferencias?

Tres conclusiones:

1-Hay que viajar por el país. Hay que conocer este país que todavía no entendemos bien. Hay que conocerlo para que nos importe de verdad, porque a nadie le importa aquello que no conoce. Y hay que viajar por tierra porque es super-archi-fucking divertido!

2-Hay que educar peruanos que viajen por el país. (pequeño homenaje a mis viejos, a su plata que se gastaron- mucho menos que para llevarnos a Miami-, a su tiempo que invirtieron, a su esfuerzo y a su visión. GRACIAS!)

3-Hay que tratar de ponernos diferentes zapatos para caminar por el mundo.


Escrito por

Solo para Viajeros

Boletín del Grupo Viajeros dedicado a caminantes, turistas y viajeros por el Perú y América Latina...


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